Volviendo
Arrate Iraolagoitia
Volviendo, en gerundio, porque es la sensación que tengo en el momento en el que escribo este post. La de estar en un proceso de vuelta después del parón estival.
En mi caso, este verano he viajado a países que no conocía, he estado en contacto con nuevas culturas (formas de pensar, de actuar, de vivir, al fin y al cabo), he conocido personas que me han traído nuevas conversaciones e ideas. También me he reencontrado con “mi gente de siempre”, en “nuestra playa de siempre”, repasando el año y hablando de todo y de nada después de un buen baño en el mar. Y he leído novela, género que no leo tanto durante el curso…Todo ello me ha llevado a momentos tranquilos de reflexión sobre mí misma y sobre mi vida.
El decelerar durante algunas semanas de vacaciones, salir de la rutina, conocer/hacer cosas nuevas y/o volver a esos lugares y personas queridas de veraneo, pueden brindarnos una pausada y renovada mirada sobre nuestro día a día del resto del año.
Así que aprovechemos que todavía está fresco lo experimentado en la pausa estival para que esa nueva comprensión pueda iluminar nuevas formas de “vuelta al cole”. La invitación es a observar(te):
¿Cómo todo aquello que has comprendido se puede traducir en la manera en que vives, te cuidas, trabajas y organizas tus días?
¿Qué emociones, hábitos, dinámicas de relación estoy listo/a para soltar para sentirme mejor, más libre, más contento/a?…
La vuelta puede ser un momento poderoso para dejar atrás emociones que pesan, hábitos ya agotados y/o formas de relacionarte con la vida (cada uno/a elige el plano que más atención necesite) que ya cumplieron su función.
Por ejemplo, en mi caso, en este ejercicio consciente para el nuevo curso, quiero priorizar la compasión y la ternura. Ya que me parecen muy necesarias y un reto en la actualidad que vivimos:
¿Cómo sostengo los espacios de trabajo con equipos y personas con una mezcla de firmeza y presencia amable?
¿Cómo podemos apoyarnos, cuidarnos entre las personas que sostenemos, que facilitamos, que “mantenemos el fuego vivo” para no quemarnos o desgastarnos a largo plazo? He decidido incluir mi descanso y el tener acompañamiento profesional como parte de mi agenda de trabajo.
¿Dónde hace falta más ternura, compasión en mi trabajo o en mi vida en este momento? ¿Cómo voy a cultivarla?
Y con estas reflexiones de fin de verano, damos comienzo al nuevo curso de Episodios Equilia.
¡Ya estamos de vuelta!
Feliz comienzo de Septiembre

