¿Cómo hago para sostenerme aquí?
Arrate Iraolagoitia
¿Cómo hago para sostenerme en esta situación?
Este era el desafío que un cliente quería trabajar en la sesión de coaching tras haberme contado la difícil situación que estaba atravesando en aquel momento. Y no era la primera vez que le sucedía, por eso creía que había llegado el momento de profundizar en el tema.
Es un hombre con una capacidad analítica y de razocinio brillante. Cuenta con recursos para buscar soluciones y él lo sabe. Pero en su inconsciente se le había activado el miedo y llevaba varias noches sin poder conciliar el sueño.
A veces, simplemente conversar con alguien que no nos juzga, como sucede en los procesos de coaching, nos alivia, nos ayuda a ordenar nuestras ideas y a obtener mayor claridad de enfoque. Porque cuántas veces pensamos que los demás no viven la crisis, la carencia, la emoción, el límite que estamos experimentando; que no les pasa lo que a nosotros/as nos está pasando.
Este cliente se criticaba con dureza y en estos casos, una clave importante suele ser revisar nuestro diálogo interior: cómo nos hablamos y cómo nos vemos.
Aprender a sostenernos en situaciones exigentes va acompañado de un diálogo interior comprensivo, compasivo con nosotros/as mismos/as. Decirnos que vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para que las cosas evolucionen en un buen sentido, que vamos a intentar hacer lo mejor posible cada día. Eso ya es un gran paso.
Ahora bien, mi cliente entendía racionalmente todas las explicaciones comprensivas que se daba y le daban, y las agradecía sinceramente. Pero a pesar de todo ello, su miedo continuaba ahí y le costaba mirarlo, sostenerlo.
Hay situaciones donde las palabras, por amorosas y bien argumentadas que sean, no siempre alcanzan o no tanto como nos gustaría (si no sería tan sencillo como leer un buen libro para cambiar nuestro estado). Hay una raíz emocional más profunda: ¿Qué es esa emoción que no sé sostener y que no me deja sostenerme?
No se puede modular lo que no se conoce, lo que se teme, lo que no se asume.
Y aquí está otra clave importante: el trabajo con el cuerpo para llegar a la raíz emocional. El cerebro necesita expresar a través del cuerpo nociones tan abstractas como las emociones. Sin cuerpo es imposible la emoción (nadie está nervioso si no siente nervios en la tripa por ejemplo).
Cuando por fin nos atrevemos a mirar a ese miedo y sostenerlo en el cuerpo, sin escaparnos de él. Cuando está activo en el inconsciente y lo hacemos consciente experimentándolo, la transformación empieza a darse, empieza el proceso de liberación (es un camino, no se da de golpe en una única sesión de coaching).
Nadie dijo que fuera fácil pero cuánto mejor que seguir cargando con algo que nos hace daño.
Aprender a sostener y gestionar las emociones, aquellas que más nos cuestan (cada persona tiene las suyas), nos da poder personal, nos da solidez en las situaciones difíciles. Aquello que aprendo a sostener me sostiene.
Nos parece, pues, necesario un abordaje integral a la hora de trabajar con líderes y con equipos. Un trabajo que integre el pensamiento, la palabra, la emoción y la corporalidad.
Por eso creamos el porgrama Liderazgo Corporal- el eslabón que integra el pensar, el sentir y el actuar del/ de la líder, que durante estos meses estamos ofreciendo en Fabrika con un grupo de líderes de empresas. ¡Un grupo de valientes comprometidos/as con su desarrollo profesional y personal!
Feliz semana

