Cuando el mal nos quiere hacer el bien
“Solemos creer que las emociones son el problema. Que el miedo, el enojo, la culpa etc., son los problemas que nos acosan. Y no es así. Se convierten en problemas cuando no sabemos cómo aprovechar la información que brindan, cuando “nos enredamos” en ellas y nuestra ignorancia emocional las convierte en un problema más. Entonces sí, cada uno de estos estados agrega sufrimiento estéril a la experiencia que vivimos. Pero, repitámoslo una vez más, no es la emoción en sí lo que perturba sino el no haber aprendido aún cómo leer y aprovechar la información que transmite”. (“La Sabiduría de las emociones” de Norberto Levy)






